Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

lunes, 12 de febrero de 2018

CASAS DE HIDALGOS, UN PATRIMONIO BURGALÉS EN PELIGRO



Este tipo de casas caracterizó el Valle y Partido
de Sedano. 



Escudos que evidencian hidalguía 


FOTOGRAFÍAS: Casa de hidalgos en Moradillo de Sedano (Tomadas en febrero de 2018)

        Se vendrá abajo, esta casa dorada de Moradillo de Sedano, que un día debió pertenecer a una familia hidalga, se hundirá, como tantas de su estilo y época se han hundido en el norte de Burgos. No hace falta ser adivino para saber el futuro que la aguarda. El tejado ya está casi hundido, y solo la fachada principal, notoriamente resquebrajada, aguanta el paso del olvido y el desprecio, ¿por cuánto tiempo? Al parecer, a nadie importa que este patrimonio edificado de los hidalgos, de inconfundible arquitectura y entrañable sabor, se pierda, y eso a pesar de que por el simple hecho de contener escudos deben tener la   consideración de Bien de Interés Cultural.
        Los pueblos se vacían y el Patrimonio se degrada. Muchas casas blasonadas que caracterizaron y dieron distinción a amplias zonas de Burgos, especialmente de las Merindades y del antiguo Partido de Sedano, desaparecen ante nuestros propios ojos sin que nadie ponga remedio. Se habla de asentar población en los pueblos (como si ello fuera posible a estas alturas), pero poco se hace por salvar su patrimonio edificado en mayor peligro. La pereza debe haberse asentado en los despachos (debería haber una ley expropiatoria para determinados casos, debería haber responsables que se responsabilizaran). Moradillo de Sedano tiene una fantástica iglesia románica que es visitada por muchos turistas todos los años, y para acceder a ella es necesario tomar un desvío que parte desde esta misma casa hidalga. No se puede, pues, alegar desconocimiento de su estado, el edificio está ahí presente, como un antiguo fielato en las encrucijadas, recordándonos desde su ventana blasonada su estado ruinoso y el esplendor de sus orígenes... y nuestras vergüenzas. 
        Aunque nada más fuera que por su valor como reclamo turístico... 



viernes, 9 de febrero de 2018

EL AJIMEZ DE GRANDIVAL


Una casa mínima pero con encanto en Grandival.

Un ajimez de mucha pretensión, con ojos de despoblación


FOTOGRAFÍAS:  Casa en Grandival (Tomadas en diciembre de 2008)                   


       Creo haberlo dicho ya, abrir el arcón de las ventanas guardadas es como sumergirse en un cofre sin fondo donde duerme un gigantesco tesoro, o también, como destapar el jarrito de las esencias de nuestros pueblos. Cada vez que levantamos la pesada tapa la magia de Aladino y su lámpara nos envuelve y nos lleva a lugares que creíamos haber soñado, pero que eran, en realidad, sitios y rincones de otros siglos, que llegamos a conocer, ya olvidados y que probablemente no volveremos a ver. En esta ocasión la estela del genio nos ha traído la ventana de una isla burgalesa de playas alavesas llamada Treviño, tan lejana, tan disputada. Una ventana-joya perdida en Grandival, en una humilde casa de este diminuto y apartado rincón del Condado que vi brillar una mañana encapotada de gris de hace diez años. Recuerdo que el maravilloso ajimez que aquí dejo hoy, queridos amigos de este Cajón de Sastre, me pareció entonces una desproporción, y aún hoy me lo sigue pareciendo. ¿De qué otra manera, sino, podría describirse el hecho de que siendo una casa tan reducida tenga entre sus mínimos muros una ventana ajimezada digna de un gran castillo o de una altiva torre medieval? Alguna explicación habrá para entender el enigma que se esconde tras la desproporción, pero quienes construyeron y habitaron la casa, seguramente con pretensiones de hidalguía, ya no están para contarlo.

jueves, 1 de febrero de 2018

LA CASA MÁS BELLA, EN SOTOSCUEVA


Un ejemplo de conservación

Una delicia de ventana con un escudo vacío

Resplandor de hidalgos


FOTOGRAFÍAS: Casa en Quintanilla el Rebollar (Tomadas en 2013). 


Ni un remiendo, ni un aluminio, ni una reforma, nada que haya roto su armonía de piedra y autenticidad: tal y como se construyó hace siglos, así se encuentra ahora. ¡Un milagro! Esta bellísima casa (no creo que merezca el calificativo de casona, aun reconociendo que debió pertenecer a algún campesino hidalgo) del valle de Sotoscueva, concretamente de Quintanilla el Rebollar, es un regalo para los que amamos la arquitectura vernácula e hidalga de las Montañas de Burgos. Orientada al mediodía, su fachada de tres cuerpos, con las típicas balconadas montañesas, luce dos maravillosas ventanas, una a cada lado del balcón central y las dos con escudos vacíos, sin blasones.
Hay que agradecer a los dueños actuales, y  a los que con anterioridad pudo haber tenido esta casa, la magnífica conservación y el respeto con el que ha sido tratada. Si de mi mano estuviera, con gusto les otorgaría un premio de conservación del patrimonio. Ojalá estéis de acuerdo conmigo, queridos amigos de este Cajón de Sastre. 

viernes, 26 de enero de 2018

DOS ARADOS ROMANOS CRUZADOS EN BORCOS

       
  
Dos arados romanos para un escudo



FOTOGRAFÍAS: Ventana en Borcos (tomada en 2011). Ventana en Ciudad de México (Colonia Roma, tomada en enero de 2018).

Y ahora, tras el paréntesis mexicano, volvamos a las cosas humildes de nuestros pueblos, queridos amigos. Reiniciemos abriendo el arcón de las ventanas, que, de tan lleno, necesita ya sin demora ordenar y clasificar (tarea, por cierto, en la que ahora me encuentro y que no sé ni cómo ni cuándo acabará). El arcón está a reventar, ya digo, y uno no sabe por dónde empezar de tan desordenado como se encuentra. He rebuscado en el amasijo y he tirado al azar de una que, lo confieso, tenía casi olvidada, una del lugar de Borcos que guardamos hace seis años. Los escuadrados del vano son elegantes y de perfecta labra, y simplemente por eso, pese a no tener otros adornos, la ventana merece estar en este inventario de las nobles, sin duda. Pero quizá el mayor interés radique en el pequeño escudo, de sencillo diseño y sin particiones, ubicado entre la ventana y el dintel de la puerta. Llama la atención en las “armas” de este escudo dos arados romanos cruzados, detalle que sospecho no debe ser muy común en heráldica ( ¿y si fuera el único escudo con este emblema?). Aquí dejo la interrogante, por si alguien versado conoce otros con esta característica y nos lo hace saber.
Por otro lado, ampliada la fotografía en el ordenador, he descubierto algunos detalles que me pasaron inadvertidos el día que tomé la fotografía (a veces pasa, que la distancia no te deja ver fechas y escrituras grabadas de trazo fino). Y así, he podido leer sobre dicho escudo el apellido HORTEGA, y bajo él la inscripción AÑO DE 1679, datos preciosos que sirven para quien quiera historiar la casa. Igual que sirve también la inscripción que se encuentra en la parte superior de la fachada, sobre la ventana y bajo el alero del tejado, a uno y otro lado de una cruz presidencial, en la cual puede leerse:

REEDIFICADA
P. J. O
AÑO DE 1876 


... Y como regalo que os traigo de México, amigos de este Cajón de Sastre, os dejo una ventana Art Nouveau que encontré paseando por Ciudad de México. No comparéis, solo disfrutad de su belleza. 


Ventana modernista en Ciudad de México (Colonia Roma) 



miércoles, 10 de enero de 2018

OTRA VEZ MÉXICO Y... ¡FELIZ AÑO!


Sirenas aladas en ventana de San Cristobal de las Casas,
arte colonial de alguien que pudo surcar el océano
con Diego de Mazariegos

Cascada de El Chiflón, naturaleza salvaje que nos encoje

Lagos de Colón, paraíso donde el agua se compartimenta
de manera natural para formar cielos verdes

Atardecer en los Lagos de Colón, a poco de Guatemala


Auto-abrazo de árbol en  la selva de los Lagos de Colón


Árbol nacido en pirámide maya de Lagartero, en Lagos de Colón (Estado de Chiapas)

Nacimiento de Río Escondido en el municipio
de Huixtán. Nos recordó a nuestro Ojo Guareña,
incluso por su nombre



Tres cruces (y más en grupos de tres que no se ven en la fotografía) 
para el ojo de agua de Río Escondido. 
Cada dos de mayo los habitantes del municipio chiapaneco de Huixtán acuden
a rendir culto al agua que tanto los beneficia. 
Piden  que no falte en el año con ofrendas y ejecutando una danza ritual. 
Los ancianos enseñan a los más jóvenes para que la tradición no se pierda.
Hoy son cruces, en tiempos prehispánicos pudo ser algo distinto. 

Borregos y vacas bajan a abrevar al Río Escondido, 
un lugar respetado y encantado


FOTOGRAFÍAS: Lugares de México (Tomadas en diciembre y enero de 2017 y 2018) resp.) 


        Retorno a esta bitácora con las maletas cargadas, queridos amigos, lo vais a ver. Es posible que alguno de vosotros haya echado en falta mi aliento en ella, sobre todo en estas pasadas fiestas navideñas, en las cuales siempre tuvisteis mi postal de buenos deseos. “¿Hay alguien ahí?”, pregunté en cada abandono prolongado, y hoy lo vuelvo a hacer pero añadiendo el ¡feliz año a todos!, aunque sea con retardo.
        Una vez más he viajado a México, más por el placer de ver la familia reunida que por otra cosa. Pero ya que hay que viajar, ya que tuve que abandonar mis páramos burgaleses, mi lugar en el mundo y donde están ancladas mis raíces, aproveché para conocer algo más de este sorprendente y mágico país, de tantas culturas, de tantos lugares increíbles.  
        De todo lo visto, dejo aquí algunas imágenes, alguna de ellas en relación con los temas que aquí llevamos tratados, para no perder el hilo. Sirvan todas como oníricas postales de felicitación para el año nuevo.


Desde la plaza de El Zócalo









PUNTO Y APARTE, CHIAPAS CON MARICHUY

Recientemente, alguien muy querido, que tuvo ocasión de estar presente en el evento, me hizo llegar una impresionante serie fotográfica del encuentro que tuvo lugar en Oventic (Chiapas) en octubre del pasado año con motivo de la gira por las comunidades zapatistas de la candidata nahua a la Presidencia del Gobierno en las próximas elecciones mexicanas, María Jesús Patricio Martínez (Marichuy). Las impactantes imágenes, tomadas en un día de niebla y de fina lluvia,  característico de los Altos chiapanecos, sirven para recordarnos que algo se mueve en este mundo tan maltratado. Fue un encuentro de fuerte reivindicación de la mujer, donde se puso énfasis en los feminicidios en el país y se denunció la tremenda desigualdad entre hombres y mujeres. Las comandantas zapatistas dejaron también oír su voz  al tiempo que los hombres se encargaban del servicio de orden.

¡FELIZ AÑO TAMBIÉN PARA ELLAS Y ELLOS!


Miles de asistentes sobre el barro 

Tribuna de oradores

Hablaron las comandantas

Servicio de orden zapatista
Indígenas en la niebla de Los Altos

Escuchan con atención con su característico pasamontañas 

Chiapas con Marichuy



miércoles, 13 de diciembre de 2017

LOS PUEBLOS DEL SILENCIO DE NUEVO EN LAS LIBRERÍAS



FOTOGRAFÍA: Portada del libro Los Pueblos del Silencio

Para los que me habéis escrito interesados por saber cómo y dónde adquirir el libro "Burgos. Los pueblos del silencio", os comunico que de nuevo se encuentra en las librerías de Burgos, en su octava edición.

VENTANAS BURGALESAS CON "HERÁLDICA" ECLESIAL

Ventana en San Mamés de Abar. Llama la atención que las dos llaves 
no estén formado aspa.

Ventana en San Mamés de Abar
con símbolos sagrados


Ventana en Santa María del Campo


Ventana en Santa María del Campo con arco conopial.
Debió pertenecer a alguna dignidad eclesiástica


FOTOGRAFÍAS: Ventanas de San Mamés de Abar y Santa María del Campo (Tomadas en 2017)


Abrimos una vez más el ya abarrotado arcón de ventanas ilustres para guardar tres nuevos ejemplares, dos de ellos en San Mamés de Abar, el pueblo de la famosa Fuente Abar, que da origen al río Rudrón, y otra más en Santa María del Campo. Probablemente del siglo XVIII las dos primeras (una de ellas está fechada en 1727), las tres tienen en sus escudos (si así se les podría llamar) como elementos comunes las Llaves de San Pedro y el Cáliz, lo cual puede conducirnos a algún cargo eclesiástico propietario de la casa. De todas ellas la más antigua parece la de Santa María del Campo, pues su arco conopial con varias molduras pueden llevarnos a finales del siglo XV o principios del XVI. Llama la atención en esta, por su originalidad, las citadas Llaves y la Tiara Papal dentro de un águila a un lado del arco y lo que quizá pudiera ser un cordón ¿franciscano? cerrando una figura extremadamente erosionada  e informe en el otro.  
Lo que podría llamarse heráldica de iglesia (aunque no haya una intención heráldica en las representaciones) está muy presente en los pueblos de Burgos, en efecto, por ese motivo hace tiempo que inauguramos en el inventario que llevamos un apartado para las ventanas con escudo diferenciadas de las hidalgas, para aquellas que, por los símbolos sagrados que acompañan, bien pudieran encajar en dicha tipología.


viernes, 8 de diciembre de 2017

DESPOBLACIÓN




FOTOGRAFÍA: Camino de Monterrubio

-¿Qué haces aquí, abuela?
-Nada, hijo, estoy esperando a ver si pasa alguien por el camino.
-Pero ya no queda nadie, abuela, todos los del pueblo se marcharon ya a la ciudad.
-Estoy esperando a que vuelvan, sé que algún día volverán.
-Se va a enfriar, pronto va a llegar el invierno.
-Los fantasmas no se enfrían, hijo.
-¿Y hasta cuándo va a estar?
-Hasta ver pasar los que se fueron.
-Ah, todavía tiene esperanzas.
-Sí.

lunes, 4 de diciembre de 2017

LA VENTANA ENCRIPTADA DE QUINTANILLA VIVAR


Precioso frente en la casona misteriosa

Venta con  extraña inscripción 

S   B   B    ¿igual a Santa Bárbara Bendita? 

Datación (Año de 1742) y tres signos sobre ella

Elegantes ventanas, una de ellas con llaves de San Pedro,  
anagrama de Jesús y  nombre de María.
Todo indica que debió tratarse de un edificio de
carácter religioso

En los bajos de la casona hubo una cantina



FOTOGRAFÍAS: Casona de Quintanilla VIvar (Tomadas en noviembre de 2017)

Existe en Quintanilla Vivar una casona de cierta dignidad sobre la cual nadie ha sabido decirme nada. Sin ni siquiera nombre que la identifique, nadie, ni los más viejos del lugar, sabe a quién perteneció ni los usos que tuvo. Bueno, un uso sí, todos coinciden en que en sus bajos estuvo, durante muchos años, abierta una cantina, de eso si que se acuerdan, pero nada más. En el mismo Ayuntamiento, que se supone tendría que tener conocimiento y relación de los edificios notables de su administrado pueblo, tampoco han  sabido decirme nada de este caserón, que a juzgar por los signos que se observan en su fachada principal, por fuerza tuvo que pertenecer a alguna institución religiosa, bien en forma de convento, de escuela, internado o similares. 
Quintanilla no tiene tanto patrimonio como para que este singular edificio pase hoy desapercibido. Y resulta en verdad curioso que los vecinos de más edad pudieron conservar durante siglos la vieja tradición de que las culebras fueron malditas en su pueblo y aledaños por El Cid y que, por el contrario, no recuerden ya la pertenencia y usos de una casa de porte noble y de no tanta antigüedad como la leyenda.
Pero la fachada, pese a esta incomprensible ignorancia, con sus elegantes adornos e inscripciones misteriosas, se empeña en llamarnos la atención. Así, uno de los misterios sería ese, que nadie recuerde nada de lo que fue, y el otro, la rarísima inscripción que sobre una de las ventanas puede verse (digo bien, digo verse, porque leerse es harina de otro costal). Cuando la vi por primera vez, a primera vista, en un fugaz ramalazo, me pareció leer Santa Bárbara, pero no, fijado el ojo, pronto me di cuenta de que la inscripción era algo más complicado, algo de difícil interpretación. Y aún hoy, queridos amigos, tras haberla tenido delante de mi tiempo y tiempo, ampliada en el ordenador, sigo sin obtener nada comprensible. Por más que la miro y remiro, nada en limpio veo en ella (salvo que las iniciales mayúsculas signifiquen Santa Bárbara Bendita)  hasta el punto de que he llegado a pensar que se trata de un jeroglífico o de un mensaje encriptado, un mensaje en clave de alguien perteneciente a alguna extraña secta, o incluso si está escrito por alguien que no estaba en su sano juicio, peregrinas ideas todas, desde luego, a las que nadie debe hacer caso.
Más fáciles de interpretar son las ventanas centrales, donde, junto con algunas elegantes florituras, una cruz y las llaves de San Pedro, nos sugieren la condición religiosa de la casona, o la ventana que está a la derecha, donde, bajo tres símbolos verticales, también de dudoso significado, se ve con claridad la fecha de la construcción (AÑO de 1742).
Ojalá este escrito caiga en ojos de alguien que pueda ayudarnos a desentrañar los misterios de los que os he hablado, en mi ignorancia, yo me he sentido incapaz. 


sábado, 25 de noviembre de 2017

EL TESORO DE SANTA MARINA


Algo más que una simple ermita

Llenas de simbolismo

Pinturas monocromas

¿Jesucristo crucificado y la Virgen María?

Nudos de Salomón y simbólico sol 

Indumentaria medieval ¿en danza?, y de nuevo el sol

Pavos reales y flor de lis, simbolismo cristiano



FOTOGRAFÍAS: Pinturas de Santa Marina en Villamartín de Sotoscueva (tomadas en 2015 y 2017)

        Cuando en la Guerra Civil Española los soldados italianos, combatientes en el bando “Nacional”, hicieron sus grafitis fascistas en el exterior de la ermita de Santa Marina, en Villamartín de Sotoscueva, posiblemente no debían sospechar el enorme tesoro que esta humilde ermita guardaba en su interior. ¿O sí?
¿Llegaron a estar dentro de ella los italianos? Es muy posible, no lo sabemos con seguridad, pero si así fue, ninguna inscripción semejante a las del exterior, ni ninguna otra, dejaron. Quizá quedaron tan sorprendidos y admirados por las representaciones pictóricas que vieron sobre los revocos, especialmente del ábside, que hasta ellos mismos, posiblemente embrutecidos por la guerra (no hay guerras que no embrutezcan), debieron pensar que aquella maravilla era única y que merecía ser respetada.
Ocupado o no su interior por los italianos (cosa que queda pendiente de verificar), fueron pasando los años después de la contienda fraticida y la ermita de Santa Marina, al tener Villamartín un gran templo parroquial, debió permanecer cerrada durante todo el año, como suele ser habitual en este tipo ermitas, con la excepción del día de su onomástica, el 18 de julio. Después vino la despoblación a visitar el pueblo y con ella el abandono y descuido total. Aun así, a pesar de ser “la gran desconocida” y de su más que evidente deterioro, Santa Marina permaneció en pie y sus pinturas (algunas maltrechas), llegaron milagrosamente hasta nuestros días.
Hace apenas tres años un amigo historiador, a quien se encargó el estudio de dichas pinturas (un trabajo que pronto ha de ver la luz), me advirtió de su existencia y de su antigüedad, siglo XV. Y yo no daba crédito, pues por mi condición de espeleólogo y explorador del complejo de Ojo Guareña fueron muchas las veces que había estado en este pueblo y nadie me había comentado nada al respecto, y tampoco conocía nada publicado. Todo ello picó mi curiosidad, como bien podéis imaginar, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, y decidí que tenía que visitar la ermita tan pronto como me fuera posible. Debió pasar un año hasta que, por fin, tuve el tesoro delante de mis ojos. ¡Jamás se me pasó por la cabeza que en Santa Marina pudieran dormir el sueño del olvido unas pinturas tan fabulosas, tan  llenas de simbolismos, tan increíbles!
 Acostumbrados a las glorias románicas burgalesas, nadie que vea esta ermita por fuera diría que en su interior se conserva una de las muestras pictóricas medievales más interesantes que se conocen. Uno contempla el edificio, de nave rectangular, cabecera cuadrada y de humildísima mampostería, y a primera vista le viene a la cabeza una ermita más de las cientos de ermitas como hay en Burgos sin apenas valor artístico. Solo unas letras góticas en rojo, desdibujadas por el paso del tiempo y escritas en la sencilla portada con arco de medio punto, nos alertan de que dentro es posible que haya algo de interés. ¡Y vaya si lo hay! Y me pregunto cómo ha sido posible que el tesoro que vais a ver, queridos amigos, haya pasado tan desapercibido tanto tiempo, desconocido para todos, y lo que es peor, sin cuidados ni protección alguna (hasta ahora).
Afortunadamente, en días recientes se han realizado algunas tareas de restauración en la ermita, y ello debe llenarnos de alegría. Esperemos que estas tareas sean solo parte de una primera fase y que haya una continuidad hasta la dignificación total del cofre y su tesoro. Lo esperamos.


PD: Recomiendo abrir este enlace para conocer algo de mayor enjundia sobre estas pinturas.




Restaurando la ermita (noviembre de 2017)

Una vista de fuera adentro antes de las obras de restauración